Los primeros 1000 días de vida desde el embarazo hasta los dos años de edad representan la etapa más importante para el desarrollo de un ser humano. En ese corto período se forman millones de conexiones neuronales, se construyen las bases del aprendizaje, la salud y el desarrollo emocional, y se define gran parte del potencial que acompañará a una persona durante toda su vida.
Sin embargo, en Ecuador esta oportunidad no siempre se aprovecha. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Desnutrición Infantil (ENDI 2024), el 19,3% de los niños y niñas menores de dos años vive con desnutrición crónica infantil (DCI), una condición prevenible que limita su crecimiento, afecta su desarrollo cognitivo y reduce sus oportunidades futuras. Hoy, Ecuador continúa registrando una de las tasas más altas de desnutrición crónica infantil en Sudamérica.
Consciente de que el futuro del país comienza en la primera infancia, Corporación Favorita, junto a Fundación Favorita y Fundación REDNI, presentan la cuarta edición de su campaña nacional de apoyo a la prevención de la desnutrición crónica infantil. La iniciativa busca sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de proteger los primeros 1000 días de vida e invitar a miles de ecuatorianos a convertirse en parte de la red de cuidado que necesitan los niños y niñas para crecer sanos y con mayores oportunidades.
Cuatro años construyendo alianzas por la primera infancia
Esta es la cuarta campaña consecutiva impulsada por Corporación Favorita, una iniciativa que ha logrado reunir el compromiso de cientos de empresas proveedoras, colaboradores y consumidores alrededor de una misma causa.
Más que una campaña de recaudación, representa un esfuerzo sostenido del sector privado para contribuir al desarrollo del Ecuador desde el inicio de la vida, promoviendo la corresponsabilidad y demostrando que cuando diferentes actores trabajan juntos, es posible generar cambios duraderos.
Los primeros 1000 días cambian mucho más que una infancia
La evidencia científica demuestra que una adecuada nutrición, controles oportunos de salud, lactancia materna, agua segura, prácticas de higiene, estimulación temprana y entornos protectores durante los primeros 1000 días son determinantes para prevenir la desnutrición crónica infantil y favorecer el desarrollo integral de los niños.
Pero su impacto va mucho más allá. Invertir en esta etapa significa fortalecer el capital humano del país, mejorar el aprendizaje, aumentar la productividad futura y construir una sociedad con mayores oportunidades. Se estima que por cada dólar invertido en prevenir la desnutrición crónica infantil se pueden generar retornos sociales y económicos de hasta 23 dólares.
Una red de cuidado que ya está generando resultados
Desde 2022, Fundación REDNI impulsa un modelo integral para prevenir la desnutrición crónica infantil mediante intervenciones en nutrición, salud, agua segura, prácticas de cuidado y desarrollo infantil temprano. Gracias al trabajo conjunto con aliados del sector privado, instituciones públicas, organizaciones sociales y cooperación internacional, ha logrado:
Más de 8.300 madres gestantes y niños menores de dos años atendidos directamente en proyectos territoriales. Más de 37.700 controles prenatales y pediátricos facilitados.
52.449 asistencias alimentarias entregadas.
9,1 millones de personas sensibilizadas sobre la desnutrición crónica infantil.
216 instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil articuladas para impulsar soluciones sostenibles.
Actualmente REDNI desarrolla 15 proyectos activos en nueve provincias, llevando un modelo integral de prevención a las comunidades con mayor vulnerabilidad.
Una invitación para que todos seamos parte de esta tribu
Del 20 de agosto al 16 de septiembre, quienes realicen sus compras de las marcas participantes en los supermercados de Corporación Favorita estarán apoyando esta iniciativa, ya que el 20% del valor de las compras realizadas en dichas marcas será destinado a fortalecer los programas que Fundación REDNI impulsa para prevenir la desnutrición crónica infantil en Ecuador.
La campaña busca recordar que cuidar la primera infancia no es responsabilidad de una sola persona o institución, es una tarea compartida. Todos tenemos un papel que cumplir para que más niños y niñas tengan un mejor comienzo de vida.