El expresidente de Ecuador Abdalá Bucaram anunció que apelará la condena de nueve años y cuatro meses de prisión que recibió por delincuencia organizada relacionada con la comercialización irregular de pruebas para detectar covid-19.
En una rueda de prensa desde su casa en Guayaquil, el exmandatario sostuvo que en su caso “no hay delito” y calificó el fallo como “ridículo”. Bucaram fue sentenciado junto a su hijo Jacobo y otras dos personas por hechos ocurridos durante la emergencia sanitaria de 2020, según informó EFE.
La Fiscalía sostuvo que entre marzo y agosto de ese año los procesados participaron en una estructura que obtuvo beneficios económicos mediante la venta irregular de 21.000 pruebas y otros insumos médicos. Las pruebas fueron trasladadas desde Quito hasta la vivienda de Bucaram y posteriormente comercializadas en distintas provincias sin facturas ni pago de impuestos, de acuerdo con la acusación.
El exmandatario rechazó esa versión y aseguró que se trató de una negociación entre privados por unos $60.000. También cuestionó la imparcialidad del juez ponente y afirmó que presentará publicaciones que, según él, demostrarían una animadversión del magistrado hacia su familia.
Bucaram dijo que esperará la notificación escrita de la sentencia para presentar el recurso correspondiente y que llevará el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, donde ya existe una denuncia relacionada con su destitución presidencial de 1997. Además, afirmó que no abandonará el país y que tampoco buscará una candidatura, aunque pretende retomar la actividad política y reactivar su partido.