Al menos 45 viviendas fueron arrasadas por una repentina corriente de agua en el distrito de Gorkha, en el centro de Nepal, este domingo 11 de octubre. Las autoridades reportaron cinco personas desaparecidas, mientras los equipos de emergencia trabajaban para localizar a los afectados. La fuerza del torrente también dañó tres proyectos hidroeléctricos y destruyó cuatro puentes, dejando a varias comunidades con problemas de conectividad y servicios básicos.
Videos difundidos en internet muestran cómo el agua y los escombros descendieron por las laderas. Laxmi Gurung, trabajadora municipal de Chumnubri, describió el episodio como aterrador y dijo que su vivienda quedó destruida y la zona se quedó sin electricidad. Pese a los daños, aseguró que hasta el momento no se habían reportado fallecidos. Durante las operaciones de emergencia, los rescatistas lograron poner a salvo a 82 personas, entre ellas nueve extranjeros.
Según Dharam Raj Uprety, director de emergencias, el desastre comenzó cuando un deslizamiento de tierra bloqueó el cauce del río. La presión del agua acumulada abrió una brecha y provocó una liberación repentina que arrastró todo a su paso. Antes de la crecida, las autoridades habían advertido a la población que abandonara las riberas y buscara refugio en lugares seguros.
La emergencia revive el temor tras otro desastre ocurrido en agosto, relacionado con el colapso de un glaciar de montaña, que dejó un balance devastador, según el texto proporcionado. La nueva riada vuelve a poner en riesgo a las comunidades de esta región montañosa, donde las lluvias, los deslizamientos y las crecidas repentinas pueden convertirse en amenazas para viviendas e infraestructura.