La actividad del volcán Sangay mantiene la atención en Chimborazo debido al movimiento de sus nubes de ceniza.
Durante las últimas horas, estas emisiones cambiaron de rumbo y comenzaron a dirigirse hacia el norte y noroccidente, por lo que sectores de Cebadas, Guamote y Riobamba permanecen bajo vigilancia.
El volcán, ubicado en Morona Santiago, continúa con su proceso eruptivo y registra explosiones, salida de ceniza y lava, además de otros fenómenos propios de su actividad.
La dirección de la ceniza no es fija y depende de las condiciones del viento y la atmósfera.
Entre marzo y junio de 2026 se contabilizaron 137 emisiones, algunas de ellas con columnas que llegaron hasta 2.300 metros sobre el cráter y recorrieron hasta 110 kilómetros.
Las mediciones realizadas en poblaciones cercanas muestran que la caída de material ha sido entre muy leve y leve, aunque San Antonio de Cebadas registró la mayor acumulación.
Ante una eventual caída de ceniza, se recomienda permanecer dentro de casa cuando las autoridades informen de su presencia, mantener puertas y ventanas cerradas y proteger los depósitos de agua.
Si es necesario salir, es preferible usar mascarilla o cubrir nariz y boca y proteger los ojos. También se debe evitar realizar actividades al aire libre mientras exista presencia de ceniza, conducir si la visibilidad es reducida y manipular el material acumulado sin protección.
El Instituto Geofísico continúa monitoreando el Sangay mediante equipos sísmicos, observación visual y satélites para actualizar sus reportes conforme cambien las condiciones.
Fuente: Teleamazonas