El Gobierno del presidente boliviano Rodrigo Paz podría declarar un estado de sitio en todo el país, determinadas regiones o zonas específicas como medida adicional al estado de excepción vigente desde el 20 de junio.
La posibilidad está contemplada en el decreto que extendió por otros 90 días la medida mientras continúen los factores de riesgo. El documento deberá ser revisado por la Asamblea Legislativa Plurinacional, que tiene 72 horas para pronunciarse.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, explicó a EFE que el estado de sitio podría aplicarse ante situaciones excepcionales como nuevos bloqueos de carreteras.
Entre las medidas que permitiría está un toque de queda, que restringiría la circulación durante determinados horarios, además de otras disposiciones para mantener el orden y garantizar el funcionamiento del país. La ampliación del estado de excepción ya recibió el respaldo de una comisión de la Cámara de Diputados.
La decisión ocurre después de las protestas y bloqueos registrados entre mayo y junio por sectores campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana, con respaldo de grupos afines al expresidente Evo Morales.
Las movilizaciones afectaron el abastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal, dejaron al menos 16 muertos y provocaron pérdidas superiores a $ 3.000 millones. Morales cuestionó la nueva ampliación y afirmó que la medida “solo servirá para reprimir al pueblo” y no resolverá la crisis económica.
Fuente: EFE