El Banco de Desarrollo del Ecuador (BDE) y Ambiensa consolidan una alianza estratégica que se posiciona como uno de los principales motores del desarrollo económico y social del país, al impulsar el acceso a vivienda digna, la generación de empleo y la construcción de comunidades seguras y sostenibles, beneficiando a miles de familias trabajadoras ecuatorianas.
“El Buen Vivir, entendido como la construcción de familias y el empoderamiento a través del desarrollo, se concreta cuando las políticas públicas se traducen en acciones reales”, señaló Carlos Rivera, representante del Banco de Desarrollo del Ecuador B.P. “Muchas de las teorías económicas que aprendimos se reflejan hoy en el trabajo que realizan empresas serias, que llevan el desarrollo al territorio y lo convierten en resultados tangibles”.
Rivera destacó que uno de los principales objetivos del presidente Daniel Noboa es convertir la vivienda de interés social en un eje estratégico de crecimiento económico, generación de empleo y transformación social. “El Gobierno Nacional no ha escatimado esfuerzos y ha puesto a disposición de las familias programas como Miti-Miti, orientados a mejorar la calidad de vida y a dinamizar la economía desde la base”, afirmó.
En este contexto, el BDE se ha sumado al sistema financiero para financiar proyectos de vivienda, permitiendo que los promotores inmobiliarios accedan a recursos con tasas preferenciales, fortaleciendo así el sector de la construcción, una actividad clave por su alto efecto multiplicador sobre la economía nacional.
El Banco de Desarrollo del Ecuador (BDE) otorgó un crédito de $ 3 millones a la inmobiliaria Ambiensa para financiar la construcción de nuevas viviendas de interés social (VIS).
Desde Ambiensa, el impacto de esta alianza se traduce en cifras concretas. La empresa ha entregado 12.000 viviendas, mantiene 4.000 casas en construcción y cuenta con una capacidad anual de 4.000 viviendas construidas. De este total, alrededor de 10.000 viviendas han sido destinadas al programa Miti-Miti.
“Nosotros construimos viviendas completas, dentro de urbanizaciones planificadas y entregadas al 100%. El cliente únicamente aporta entre el 5% y el 10% del valor de su casa; el resto se financia para construir tanto la vivienda como la urbanización”, explicó Rhonda Cevallos, vicepresidenta ejecutiva y fundadora de Ambiensa.
Cevallos resaltó que históricamente este modelo ha contado con el respaldo del sistema financiero privado, pero calificó como un hito la incorporación del Banco de Desarrollo del Ecuador. “Que hoy se sume el BDE es sumamente positivo. Mientras más oportunidades de financiamiento existan como una política de Estado, todos ganamos: las familias, los constructores y el país”, señaló.
Actualmente, la alianza contempla una primera etapa de 350 viviendas, con el compromiso de ampliar el financiamiento a nuevas fases. “Esto puede multiplicarse por cinco, por diez o más. El crecimiento es infinito cuando hay voluntad de hacer las cosas bien, y lo vamos a hacer”, aseguró Cevallos.
El impacto de Ambiensa también se refleja en la generación de empleo. A lo largo de 20 años de actividad, la empresa ha generado cerca de 35.000 empleos directos e indirectos, incorporando tanto mano de obra calificada como no calificada, y brindando oportunidades laborales a un amplio segmento de la población económicamente activa.
Además de la construcción de viviendas, la empresa impulsa el desarrollo urbano y social, mediante la creación de comunidades integrales y el apoyo a iniciativas como la construcción de colegios, iglesias y parques, así como el patrocinio de programas de formación deportiva.
Para el Banco de Desarrollo del Ecuador, la articulación con actores privados responsables es clave para garantizar resultados sostenibles. “Los grandes proyectos no se construyen por casualidad, sino cuando se juntan actores serios, con visión de largo plazo. Creemos firmemente que la rentabilidad financiera puede convivir con los objetivos sociales”, afirmó Rivera, reiterando que “las puertas del Banco están abiertas para seguir fortaleciendo esta alianza”.
De manera conjunta, el BDE y Ambiensa contribuyen activamente a reducir el déficit habitacional y cerrar brechas de desigualdad, reafirmando su compromiso con un Ecuador más justo, inclusivo y sostenible, donde el acceso a la vivienda se convierte en una verdadera herramienta de desarrollo.
