Marco Caicedo, presidente de la Fundación Niño Moi y líder visionario detrás del proyecto Academias Niño Moi 23, anunció oficialmente la expansión de esta iniciativa formativa a la ciudad de Guayaquil.
Con una trayectoria enfocada en el desarrollo social a través del deporte, Caicedo ha dedicado su carrera a generar oportunidades reales para la juventud ecuatoriana. Su pasión por el fútbol y su compromiso con las comunidades vulnerables lo han llevado a consolidar esta academia como un espacio seguro, formativo y lleno de valores.
“La alianza con Moisés Caicedo es más que simbólica. Representa la posibilidad de que los niños ecuatorianos sueñen en grande y crean en sí mismos. Él es la prueba viva de que con fe, disciplina y humildad, todo es posible,” expresó.
Con esta nueva sede en Guayaquil, Caicedo busca posicionar a la Academia Niño Moi 23 como un referente de formación integral, uniendo el deporte con la educación emocional y el trabajo comunitario.
Galo Rodríguez: “En la Academia Niño Moi 23 formamos talentos, pero sobre todo, formamos personas”
Con más de 10 años de experiencia como entrenador, incluyendo su paso como DT del Independiente del Valle Junior, Galo Rodríguez lidera el área deportiva de las Academias Niño Moi 23, proyecto que hoy se fortalece con su llegada a Guayaquil.
Como director deportivo, Rodríguez tiene la misión de guiar a cientos de jóvenes en su formación técnica, pero también de inspirarlos a ser mejores seres humanos. “Lo que buscamos no es solo futuros cracks del fútbol, sino líderes con valores, con carácter y con visión social”, comentó.
Rodríguez ha estructurado un plan de entrenamiento adaptado a cada etapa de desarrollo, acompañado de talleres de autoestima, liderazgo y trabajo en equipo. Además, destaca la importancia de involucrar a las familias como parte esencial del proceso formativo.
En Guayaquil, la academia se proyecta como un motor de cambio social, con la convicción de que el deporte puede abrir caminos, derribar barreras y sembrar esperanza en la juventud.
Andrés Calderón: El engranaje silencioso que hace posible el sueño de cientos de niños
Con una experiencia de más de cinco años en organización deportiva, Andrés Calderón es la pieza clave en la coordinación logística de las Academias Niño Moi 23. Su labor es fundamental para que cada sede de la academia funcione con eficiencia, calidad y excelencia operativa.
Desde la planificación de entrenamientos hasta la ejecución de torneos y eventos, Calderón asegura que todo esté en su lugar para que el equipo técnico pueda enfocarse en lo esencial: la formación de los niños.
“Trabajar con una visión clara y con un propósito como el de esta academia es una experiencia transformadora. Cada niño que sonríe, cada familia que confía en nosotros, nos recuerda que estamos haciendo algo importante”, aseguró.
Para Calderón, la logística no solo es eficiencia, sino humanidad. Es crear ambientes donde los sueños se puedan vivir sin interrupciones y con la certeza de que cada detalle cuenta en la formación de futuros campeones y buenos ciudadanos.
