El debate presidencial de la segunda vuelta, transmitido el domingo 23 de marzo, se consolidó como un evento político visto con interés en la televisión ecuatoriana, reflejando el papel central que sigue desempeñando este medio en la formación de opinión pública y el acceso a información clave durante el proceso electoral.
Según datos de Kantar IBOPE Media, el evento alcanzó una audiencia de 1 millón 557 mil ecuatorianos en las zonas urbanas de Quito y Guayaquil, con una proyección de más de 3 millones a nivel nacional, evidenciando el alto interés ciudadano en conocer las propuestas de los candidatos.
En una era digital con múltiples plataformas de comunicación, la televisión sigue siendo el medio de referencia para la información electoral en Ecuador. El debate presidencial generó un crecimiento de audiencia del 89% en comparación con el domingo anterior, consolidando su relevancia como fuente confiable de información.
Los ecuatorianos no solo sintonizaron el debate, sino que lo siguieron con atención: el tiempo promedio de visionado fue de 1 hora y 12 minutos, demostrando un alto nivel de compromiso con el contenido político.
El minuto de mayor audiencia se registró a las 21:14, cuando 1 millón 193 mil televidentes estuvieron atentos a las preguntas cerradas sobre educación, uno de los ejes más relevantes del debate.
El evento generó interés en diversos segmentos de la población, con una ligera mayoría de audiencia femenina (50,3% mujeres y 49,6% hombres). Además, nivel socioeconómico AB representó el 58,5% de la audiencia total, lo que evidencia la relevancia del debate en sectores socioeconómicos medios y altos, con mayor acceso a medios de comunicación.
Por grupos de edad, el 82,3% de la audiencia correspondió a personas mayores de 18 años, reflejando el interés en el proceso electoral y en la toma de decisiones informadas.
El éxito de audiencia del debate presidencial demuestra que, en un mundo cada vez más digitalizado, la televisión sigue siendo un medio esencial para la difusión de información política de calidad. Su capacidad para llegar a millones de hogares ecuatorianos en simultáneo la convierte en un espacio clave para la formación de criterio ciudadano, promoviendo una participación informada en el proceso electoral.
El análisis de Kantar IBOPE Media reafirma la importancia de la televisión como un canal confiable y de amplio alcance para conectar a los ciudadanos con los temas que definen el futuro del país.
