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Fundación Hermano Miguel Reinaugura y moderniza su Clínica de Ortesis y Prótesis en Quito

Un ambiente moderno, con todas las comodidades y facilidades, de la mano del mejor equipo de profesionales, tanto de médicos como técnicos recibe a los pacientes día a día.

La adecuación y re modelación de la clínica fue posible gracias al apoyo de una organización alemana comprometida con la discapacidad en el Ecuador, con quienes la Fundación maneja un programa de dotación de prótesis a niños desde que lo requieren hasta sus 18 años.  Esta entidad aportó el 50% del costo total. Además, una importante constructora elaboró los planos sin costo alguno. El otro 50% fue asumido por la Fundación Hermano Miguel como reinversión social.

Los asistentes tuvieron la oportunidad de hacer un recorrido guiado por las instalaciones de la renovada Clínica, pudiendo ver de primera mano el trabajo esmerado de los protesistas, en cada una de las fases que requiere este proceso en la elaboración de prótesis y órtesis, para los pacientes que acceden a la Fundación Hermano Miguel.

Pero ¿qué es una prótesis?

Una prótesis es una ayuda técnica que se utiliza para reemplazar a un miembro perdido. Ya sea superior (brazos) o inferior (piernas). La confección se la hace a medida para cada paciente con productos importados desde USA, Alemania, México ya que todo lo que se usa para los pacientes es nuevo y se pagan los impuestos respectivos.

Las órtesis son también ayudas técnicas que se utilizan para dar soporte (no reemplaza) a un miembro que sí existe pero que no tiene la misma funcionalidad.

¿Cómo se determina su uso y tipo?

Desde que se produce el trauma (en caso de accidentes) o la condición que exige la amputación (como puede ser a causa de: diabetes, cáncer, infección del hueso) es el traumatólogo que realiza la derivación. Cuando se trata de médicos de la Fundación Hermano Miguel, ellos coordinan previamente con los protesistas de la Clínica para determinar el tipo de amputación que hará más eficiente y funcional la colocación de una prótesis. Eso es lo ideal, que el traumatólogo – cuando esto sea posible- coordine con el protesista. Luego el paciente es remitido al centro donde se hace una evaluación para determinar la mejor prótesis, para que el paciente pueda desarrollar las actividades de la vida diaria con el menor impacto posible.

Se analiza una serie de variables como: edad, causa de la amputación, lugar de vivienda y condiciones, actividades que realizaba, nivel de reintegración a las mismas, deporte, etc. y allí se determina los componentes ideales para su nivel de actividad.

Se trabaja en la rehabilitación pre protésica para fortalecer el muñón (el miembro residual), adaptación y colocación. Luego la rehabilitación post protésica para entrenamiento.

Todo esto con el apoyo psicológico requerido. También interviene la trabajadora social de ser el caso.

La Fundación Hermano Miguel, asume el reto de la consecución de recursos para poder financiar el acceso a los servicios de aquellas personas que, por distintas circunstancias, se encuentran en condición de vulnerabilidad socio económica.

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